Esperanza y dudas tras el anuncio del presidente Obama sobre inmigración

Christian Ramírez es uno de los activistas de San Diego que apoyan las medidas anunciadas por el presidente Barack Obama. Peggy Peattie/UT San Diego

SAN DIEGO — El Condado de San Diego alberga a unos 180 000 inmigrantes indocumentados, según un cálculo de 2011 del Public Policy Institute of California.

Aplausos y lágrimas de felicidad, se observaron en una reunión comunitaria en North Park, momentos después de que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama anunciara medidas ejecutivas para evitar la deportación de millones de indocumentados en el país el jueves 20.

— ¿Por qué las lágrimas?, preguntan.

— Por que ya no tendré que vivir en el miedo.

Marta Valenzuela llegó a Estados Unidos hace más de dos décadas. Hoy, tiene un motivo para celebrar.

“Estoy feliz de que ahora puedo caminar en la calle y no va a pasar nada”, dijo la residente de San Diego, tras escuchar el mensaje del presidente.

“Valió la pena el estar lejos de la familia, y finalmente llegó la recompensa”, consideró la inmigrante mexicana.

Años atrás, su hija se vio beneficiada con el programa Acción Diferida, que le brindó protección ante la amenaza latente de una deportación. Ahora, estas medidas ejecutivas beneficiarán a ambas.

“Cuando salió DACA dije, si no soy yo por lo menos que sea ella”, recordó. “Ahora soy feliz, porque yo también”.

Por su parte, Marisol Rojas quien llegó a San Diego hace ocho años, mencionó que la mayor tranquilidad, es saber que no podrán separarla de su hija de cinco años.

“Siempre he tenido el miedo de dejar a mi hija sola, que quede desamparada o que se vaya con otra familia que no conozca”, comentó la mujer, al referirse a su constante miedo a ser deportada.

Rojas de 26 años, señala que ha sido despedida de distintos empleos debido a su estatus de indocumentada, y espera ahora, tener una oportunidad de trabajar para sacar a su familia adelante.

Al igual que miles de personas en su condición, mencionó que la mayor dicha, es saber que puede vivir con tranquilidad.

“Hoy manejaré sin miedo a que me detenga la policía, le llame a inmigración y me deporten, estaré junto a mi familia, y no tendré miedo de que me separen de mi hija”.

La medida anunciada por el presidente Obama, beneficiará a inmigrantes indocumentados que llevan más de cinco años en Estados Unidos y que tienen hijos que son ciudadanos del país o residentes legales, que puedan demostrar que llegaron al país antes del 1 de enero de 2010 y que no tengan antecedentes penales.

Las personas que resulten amparados por estas acciones, podrán tener un permiso de trabajo renovable cada dos años, además que deberán pagar impuestos por los ingresos que reciban.

 

Christian Ramírez es uno de los activistas de San Diego que apoyan las medidas anunciadas por el presidente Barack Obama. Peggy Peattie/UT San Diego

Hay oposición

No todo mundo aplaudió el anuncio del presidente Obama.

“Tan pronto como la gente en otros países escuchen ‘amnistía’ — y esto es el equivalente, porque la gente no va a leer la letra pequeña— habrá una ola en la frontera”, dijo Patrice Lynes. Este verano, Lynes habló contra el intento del gobierno federal para procesar familias migrantes en su ciudad, Murrieta.

Llamó a los cambios “una bofetada en la cara” a las personas que inmigraron legalmente y para aquellos que están esperando en la fila para inmigrar legalmente. El presidente debería centrarse en mejorar las condiciones para los estadounidenses, no en las personas que ingresaron ilegalmente al país, agregó.

Ev Meade, director del Instituto Transfronterizo de la Universidad de San Diego, dijo que Obama actuó dentro de sus derechos. “La gran ironía en este caso es que los críticos más duros de las acciones del presidente hoy han argumentado consistentemente en que el ejecutivo ejerza mayor discreción en lugar de menos sobre quién debe ser deportado y quién va debe quedarse aquí”.

Las personas que puedan verse afectadas ya son parte de la sociedad estadounidense, agregó. “Estamos hablando de residentes de larga duración aquí, las personas que forman parte de las familias y comunidades de América, y el relieve aquí es temporal, limitado a las personas que respetan la ley, y el objetivo es ayudarles a mejorar su aportación a nuestra sociedad”, dijo Meade.

La abogada de inmigración Eduardo Orendain, dijo que espera que la acción de Obama impulsará al Congreso a actuar. Llamó a los cambios “un buen comienzo”, pero agregó que la reforma integral de la inmigración “todavía es necesaria”.

Se refirió a lo que ve como dos inconvenientes: el plan no es lo suficientemente inclusivo y los requisitos pueden plantear dificultades logísticas. “¿Qué pasa con los que tienen muchos años en los Estados Unidos pero no tienen hijo ciudadano o residentes permanentes? ... Creo que deben ser protegidos también”, dijo. Además, podría ser difícil para las personas a encontrar los documentos necesarios. “Muchos extranjeros indocumentados no tienen mucha prueba de su presencia”, dijo.

Mientras los detalles se aclaran, se anticipa que el Departamento de Seguridad Nacional empezará a recibir las solicitudes hasta la primavera del próximo año.

Una de las principales preocupaciones de grupos defensores de derechos humanos, es que personas sin escrúpulos quieran aprovecharse de indocumentados, ofreciendo consultorías no autorizadas para realizar su trámite.

“Nos preocupa que pueda haber fraudes”, indicó el abogado de inmigración Matthew Holt. “Tememos que algunos notarios quieran sacar ventaja de esta situación”.

Por tal motivo, se hizo un exhorto a la comunidad inmigrante a informarse debidamente y solicitar ayuda de un abogado certificado.

El abogado reiteró que no se trata de una amnistía, sino de una solución a corto plazo para que inmigrantes sin papeles puedan permanecer en el país.

Mencionó además que con el decreto presidencial, se está mandando el mensaje de que son los criminales e integrantes de pandillas quienes deben sufrir las consecuencias de leyes migratorias y no “familias, nuestros amigos y vecinos”.

Aunque activistas en San Diego aplauden el liderazgo del mandatario norteamericano, están conscientes que la lucha no ha terminado, pues todavía queda una batalla por obtener una reforma de inmigración que beneficie al resto de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.

“Han sido décadas de lucha, pero hoy las marchas, movilizaciones y el contar nuestras historias, fueron capaces de demostrar que nuestro gobierno puede responder a movimientos sociales”, mencionó Christian Ramírez, director de derechos humanos del grupo Alliance San Diego.

Agregó que todavía está por verse, cuál será la respuesta del Partido Republicano, mismo que ahora domina en el Congreso y al que culpó de “obstaculizar” en los últimos años, cualquier proceso legislativo en materia migratoria.

“Hay una realidad política que es innegable, y es que el clima antiinmigrante continúa dentro de las filas del Partido Republicano”.

Sobre este punto, consideró que dicho partido tendrá que ser “cauto”.

“Sería prematuro hablar de una reforma en 2015, pero creo que indudablemente el tema migratorio será importante para las elecciones presidenciales de 2016”.

Por su parte, Ismael Soto, residente de San Diego que llegó al país en los 1990s y apenas hace unos años pudo salir de las sombras dentro del programa Acción Diferida, dijo estar feliz con el decreto del presidente, pues entiende la felicidad que hoy viven millones de indocumentados.

“Es algo que te cambia la vida”, dijo. “Yo se que muchas personas van a estar muy críticas con lo que hizo el presidente, pero esas personas no saben lo que es vivir con el miedo de no ver a tu familia”.

Un grupo de activistas se reunió en Escondido para hablar de las medidas propuestas por el presidente Obama. América Barceló/Enlaceww

En Escondido, diversas organizaciones comunitarias pro migrantes expresaron su alegría agridulce ante las acciones ejecutivas del presidente Obama.

“Estamos felices hemos llorado de alegría porque esta nueva ley va a beneficiar a muchas personas, creemos que se puede hacer más”, dijeron Carlos Ronquillo Y Ricardo Manríquez de Latinos Organizados en Acción. (LOFA).

Líderes de al menos cinco agrupaciones comunitarias agrupados en la North County Immigration Task Force pidieron al Congresos apruebe una reforma migratoria.

“Necesitamos seguir en la lucha hasta que todas los 12 millones de personas que están hoy en las sombras estén legales, aquí, yo misma estoy alegre por mis compañeras de lucha que si podrán verse beneficiadas con las acciones de ayer, pero yo debo seguir esperando pero no hay que darnos por vencidos sino seguir empujando:, dijo Maribel Solache, miembra de Dreamers Mom.

Los activistas dejaron en claro que seguirán apoyando las acciones masivas así como presionando a los congresistas y senadores. “Esta lucha no ha acabado.Gracias a Obama podemos seguir confiando en que sí habrá un cambio”, puntualizaron miembros de LOFA.

Con información de las reporteras Roxana Popescu y América Barceló.